




Villas Santa Teresa
Cuatro villas con cocina a 20 m de las olas, en el norte de Santa Teresa
Sobre este alojamiento
Villas Santa Teresa son cuatro villas en el lado norte de Santa Teresa, en la costa pacífica del sur de la península de Nicoya, a unos 20 metros de la orilla y junto al restaurante Roca Mar. Cada villa tiene entrada propia, cocina equipada y un corredor con parrilla, mesa y hamacas, además de ducha exterior y espacio para las tablas. La Villa #1, de dos habitaciones, recibe hasta cinco personas, con una cama king, tres camas sencillas y un baño. Se aceptan mascotas con un depósito.
El surf es la razón para quedarse en este tramo. Suck Rock, un point break en el extremo norte de playa Santa Teresa, abre tubos largos de derecha con oleaje grande, sobre todo entre marzo y julio. Playa Santa Teresa en general es para surfistas con experiencia; principiantes e intermedios van mejor en el fondo de arena de playa Carmen, al sur. Todas las playas de la zona tienen corrientes de resaca, así que los niños se bañan mejor en las pozas naturales que deja la marea baja un poco más allá.
La piscina es compartida, está en la azotea y abre en horario fijo. La fibra óptica hace viable una estadía larga trabajando a distancia, y el conjunto tiene dos espacios de parqueo privado. La llegada es con cerradura inteligente, sin recepción. Por carretera, la mayoría cruza el golfo de Nicoya en el ferry Puntarenas-Paquera, cerca de una hora en el agua, y luego maneja 53 km hasta Santa Teresa. La Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco, el área protegida más antigua de Costa Rica, queda al sur, con su entrada cerca de Cabuya.
- A unos 20 m del Pacífico, en el lado norte de Santa Teresa
- Cuatro villas, cada una con cocina completa y corredor con parrilla
- Piscina compartida en la azotea, con horario
- Ducha exterior y espacio para tablas
- Fibra óptica y llegada autónoma con cerradura inteligente
- Nota de 9,6 con 60 reseñas
Nuestra opinión
Unos 20 metros separan estas cuatro villas del Pacífico en el lado norte de Santa Teresa, junto al restaurante Roca Mar, con un pico de surf frente al portón. Los huéspedes le dan 9,6 sobre 10 con 60 reseñas, por razones más prácticas que glamorosas. Cada villa tiene cocina completa abierta a un corredor con parrilla, mesa y hamacas. Hay ducha exterior, rack para tablas, fibra óptica para trabajar a distancia y una piscina compartida en la azotea que solo abre en ciertas horas. Uno mismo abre con una cerradura inteligente; nadie atiende una recepción.
- ✓Desde San José por carretera, el ferry Puntarenas-Paquera cruza el golfo de Nicoya en una hora aproximadamente; con carro, calcule cerca de 1,5 horas en el muelle y asegúrese de subir al barco de Paquera, no al de Naranjo. Desde allí, Santa Teresa queda a 53 km, alrededor de una hora.
- ✓Con marea baja aparecen pozas naturales entre las rocas un poco más allá en la playa: es el agua más tranquila para los chiquitos, porque la playa abierta tiene corrientes de resaca.
- ✓Suck Rock, el point break del extremo norte de playa Santa Teresa, abre tubos largos de derecha con oleaje grande, sobre todo de marzo a julio; principiantes e intermedios mejor bajen al fondo de arena de playa Carmen, al sur.
- ✓Para evitar el ferry, Costa Rica Green Airways vuela ahora al nuevo aeropuerto de Cóbano, que reemplaza a Tambor en sus rutas; en Cóbano está además la última gasolinera, a unos 16 km de Santa Teresa. El último tramo tiene polvo en época seca y puede llenarse de barro en la época verde, de mayo a mediados de diciembre, cuando un 4x4 es lo sensato. Las villas tienen dos espacios de parqueo privado.
- ✓El anuncio del anfitrión para la Villa #1 no indica detector de humo ni de monóxido de carbono: las familias a quienes les importe pueden llevar uno portátil.
Por qué nos gusta
- Pico de surf frente a la entrada, a 20 m de las villas
- Cocina completa y corredor con parrilla en cada villa
- Pozas naturales con marea baja para niños pequeños
Por qué encanta a los viajerosPara una familia surfista o una pareja que quiere pasar de la cama al agua, la ubicación es todo el argumento, y se sostiene: la ola está frente al portón, la ducha exterior y el rack de tablas dejan la arena afuera, y la cocina evita manejar para cada comida. No es un hotel, y yo no lo reservaría esperando uno. No hay recepción, la piscina es compartida, está en la azotea y tiene horario, y la Villa #1, de dos habitaciones, tiene un solo baño para hasta cinco personas. Las playas de aquí tienen corrientes de resaca, así que yo dejaría a los niños pequeños en las pozas con marea baja y no en las olas. Quien quiera servicio a la habitación, spa o personal de noche debería buscar un resort.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor